Emanamos de la necesidad de alzar la voz contra el plástico, un material en constante metamorfosis que, aunque parece moldearse a nuestra voluntad, termina por asfixiarnos en lo cotidiano. Este shoot es una catarsis: un grito visual que confronta la dependencia y el daño que este elemento provoca en nuestra salud, en el medio ambiente y en la vida misma.